Este hotel está apartado, a la calle principal pero en un paraje estupendo para llegar a y desde la estación de tren. Los hoteles más lejos puede haber mejores vistas, pero también son mucho más difícil para llegar a (escaleras, los puentes... caros taxis de agua!).
El personal era simpático (comedic en ocasiones!) y las habitaciones estaban impecables, si cansados. El aire acondicionado era una ventaja inesperado, como también lo era la pequeña terraza que tuvimos en frente de nuestra habitación. Las otras habitaciones con camas individuales eran mucho más grandes (un amigo tenía una cama doble y una individual!) pero nos quedamos lo bastante contentos con la nuestra.
- Rosa Hotel Venice
