Si estais buscando un hotel pequeño bien ubicado para hacer turismo y con un trato calido e íntimo, aqui lo teneis. A 3 minutos andando de la plaza de san marcos y de una amplica cantidad de restaurantes de variados precios. Por su buena ubicación, si os olvidais algo(pasaporte, bateria cámara, dinero, etc..) podeis volver en un toque que no pasa nada.
Podeis llegar andando y de forma rápida a todos los sitios visitables, must be, de venecia.
A resaltar, el trato del personal, Anna y su compañero(perdón, pero no recuerdo su nombre). Siempre dispuestos a resolver el problema o satisfacer la necesidad, aunque pueda salirse un poco del libreto original.
Habitación cálida y con tamaño apropiado para este tipo de hoteles en Venecia.
Si quereis comprar vidrio artesano en Murano, la misma gente del hotel os hace los trámites para que un taxi-lancha os pase a buscar.
Lo único a tener en cuenta para personas con problemas de movilidad o desplazamiento, es que el hotel tiene escalera sin ascensor, y que desde las paradas del vaporetto hay que caminar y pasar varios puentes para llegar al hotel.
Resumen, buen hotel para pasar unos días en Venecia.
