Ricardo es un anfitrión genial. Se preocupa mucho por sus huéspedes...hasta el punto de acompañarme a comprar botas de agua para mi y mi hijo, dejándome unas prestadas para poder navegar las calles inundadas por la lluvia...¡toda un aventura! El B&B es muy acogedor con habitaciones amplias, una sorpresa para Venecia, el desayuno muy bueno, servicio de internet gratuito, buena califacción y mucha presión de agua. Muy bien situado, a dos minutos de San Marco, recomiendo este lugar por su tranquilidad y por su amo maravilloso.
