Nuestra habitación estaba bastante bien. Alfombrada, con los espacios limpios y adecuados, buena cama y buen baño. Del desayuno ni una sola queja. Es un self-service con buena calidad de comida y amenizado por música clásica. La vista al canal es muy buena (desde el espacio para el desayuno). De las habitaciones, por lo que pude indagar, sólo una tiene vista directa al canal grande. El resto tiene ventana a canales secundarios. Si bien la ubicación es buena, se accede por una calle muy pequeña y poco señalada. Mejor pedir instrucciones precisas al personal antes de llegar a Venecia. De lo contrario, una caminata de 10 minutos desde la estación del tren puede extenderse fácilmente a 40. El personal muy amable y eficiente. Sólo llegar nos recomendaron varios lugares para comer (sin presionar sobre alguno en especial, lo que nos hizo pensar que no tenían arreglo con ningún restaurante) así como itinerarios para hacer las visitas. Además, nos proporcionaron mucho material para guiarnos (libros, mapas, etc.). No estoy muy familiarizado con los precios en Venecia, pero en comparación a otros hoteles que en su momento encontré (pero que ya no tenían cupo), me pareció que el precio era un poco elevado (135€/noche a principios de diciembre).
