Hemos estado 3 noches en este B&B y nos alojamos en la habitación cuádruple con nuestros dos hijos de 13 y 9 años. La habitación es espaciosa, bien decorada, confortable, limpia, con un baño estupendo. El hotel tiene una situación inmejorable, a dos pasos del vaporetto pero alejado del bullicio turístico, en un callejón escondido y nuestra ventana daba a un pequeño canal por el que sólo pasaban las góndolas. El desayuno totalmente correcto con pan fresco, bollos tiernos, fruta, yogur... Al ser verano lo tomábamos en el jardín y era una gozada y un día que llovió nos dejaron el carrito en la habitación y también fue estupendo. María es una persona totalmente amable y dispuesta ayudar. Recomiendo este alojamiento a todo el que quiera salir del clásico hotel bullicioso y quiera estar a 5 minutos de Rialto pero sin oír ni un ruido de la calle.
