Para empezar, si uno lleva mucho equipaje que se prepare para subir un buen tramo de escaleras a las habitaciones, ya que el hotel no dispone de ascensor.
La primera impresión de la habitación fue correcta (cáma cómoda, baño bien equipado...), pero luego uno se da cuenta de cuánto destacaban las numerosas manchas de mosquitos aplastados por anteriores huéspedes en paredes y cortinas. Debajo de la cama hacía tiempo que no pasaban el aspirador.
El aire acondicionado no funcionaba en ninguna habitación ya que aún lo tenían con el programa de invierno y a finales de mayo aún no se podía conetar el aire frio.
Estuvimos 2 noches en ese hotel y las dos noches, a las 5:30AM, empezaban los ruidos de lavadoras y de gente trabajando sobre nuestra habitación.
El desayuno muy pobre: un panecillo, un croissant, una única ración individual de mantequilla, zumo de concentrado de naranja, agua de grifo, y a elegir un café o un té.
