El hotel está bien situado, la limpieza es acceptable pero al llegar al hotel por la tarde no había nadie para recibirnos. En la puerta había 3 números de teléfono para urgencias. Después de llamar durante 2 horas decidieron no venir a abrirnos y ,si no fuera porque unos clientes nos dejarnos pasar, nos quedamos con cinco niños en plena noche durmiendo en la calle. Tuvimos que coger nosotros mismos las llaves de la habitación y encima sintiéndonos como unos ladrones. Además, después de comentar lo sucedido con el resto de clientes supimos que nuestra situación no era única. El resto de personas esperaron una media de 2-3 horas en la puerta con las maletas y cansados del viaje. ES UNA VERGÜENZA¡¡. DESDE LUEGO, NO RECOMIENDO A NADIE IR A ESTE HOTEL PORQUE PUDES LLEVARTE ALGUNA SORPRESA DESAGRADABLE.
