Hemos estado la primera semana de julio y la verdad es que el sitio está francamente bien. Las instalaciones son muy nuevas y están muy cuidadas, la habitación era espaciosa (para una familia con dos niños) y todos los días estaba perfectamente arreglada y limpia. El jardín es una delicia; lo tienen muy cuidado y disponen de juegos (mesa de pinpong, unas porterías, y la piscina, claro...) para que los niños se puedan entretener cuando llegas por la tarde de cualquiera de las playas que hay relativamente cerca.
El trato es muy amable y cercano, por lo que nos hemos sentido muy cómodos.
