Excelente opción para quedarse en Catania. No se trata de un hotel con recepción y tal, sino de un piso dividido en habitaciones.
La situación es excelente, junto a la céntrica calle Etnea (la principal de Catania) y con todo a la mano.
Las habitaciones están completamente equipadas, son tranquilas e incluso dan a una terraza desde la que se puede ver el Etna (si no hay nubes).
Mención especial para el propietario, Salvatore, que debe ser la persona más cortés del mundo. Su capacidad de servicio para el cliente parece infinita.
