Desde el momento en el que te primer see la misma Villa Cora como te en coche en la calle sinuosa, el Viale Maquiavelo hasta el momento en el que caminar por sus puertas, estás completamente me desconcertó la pura belleza y opulencia del lugar. Los años, ha estado cerrado por reformas no han sido en vano.
Se ha sido hermosamente y con gusto restaurado, reflejaba el arte y el estilo de Florencia.
Después de leer la Condenast, estábamos esperando un hotel precioso, pero no a este estándar y no cabe duda de que podía haber haber imaginado la acogida fue excepcionalmente cálida de su personal, que son tan extraordinario que no verdaderamente diferenció la Villa Cora aparte de otros hoteles de 5 estrellas.
El personal siempre era más que contento de cualquier cosa que necesites, sin llegar a ser entrometido. Nuestro servicio increíble de conserje organizó excursiones personales y nos recomendó y reservó restaurantes fantásticos. ¡Muchas gracias Michele y Antonio!
Un masaje en el spa lujoso por Joya era increíblemente bueno! Recomiendo encarecidamente ella!! El spa tiene una habitación de vapor, sauna, baño turco y un pequeño gimnasio en adición a las habitaciones de tratamiento.
El restaurante de la piscina tiene una comida y un vino excelente selección, con ambos alimentos sanos y decadente de oferta, con un fantástico chef que está dispuesto a hacer lo que quieran, Conducido todo por el Giampiero muy especial, que es al maître.
Aunque este hotel no está en el centro de la ciudad, tiene un servicio de transporte que te lleva al centro de la ciudad cuando lo necesitas, y permite para verdadero relajación, como puedes dormir en si escoges sin el ruido del centro de la ciudad.
A pesar de esto es un hotel de lujo, no es presuntuoso o nos pareció arrogante, pero sí bastante muy cálida, acogedor y familiar. Se las para alcanzar este ambiente raro informal, aunque epitomising elegancia y clase.
Gracias a todos los que hicieron nuestro aniversario Unas vacaciones verdaderamente inolvidable!