Hotel no muy grande, pero acogedor y de ambiente agradable. La habitación individual era bastante pequeña, en el baño no había plato para la ducha (el agua caía directamente al suelo), pero estaba todo muy limpio y el personal era especialmente amable. El desayuno no era muy variado, pero era suficiente y respondía a lo que puede esperarse por el precio de la habitación.
Ideal para visitar la ciudad por su posición estratégica entre la plaza de la catedral y el palazzo vecchio. Se podía regresar en cualquier momento para descansar y relajarse.
Desventajas: A primera hora de la mañana, hacia las seis, venían a limpiar la calle con máquinas, por lo que había bastante ruido. Por la noche la gente paseaba por la calle y se oía el rumor de las conversaciones.
- Hotel Maxim Florencia
- Maxim Hotel Florence
