Encontramos este hotel de casualidad y, sin duda, volveremos. Se encuentra justo fuera de las murallas de la ciudad y es un paseo agradable hasta el centro. Las habitaciones son de un tamaño bastante bueno, con baños bonitos. El desayuno es maravilloso, con una buena variedad y de una calidad excelente. El personal es amable. Probad la Trattoria da Leo para cenar después de recorrer la muralla, para abrir el apetito.
- Romantica Hotel Lucca
