Mi experiencia con este hotel no ha sido todo lo positiva que me hubiese gustado, lamentablemente.
Empezando por la recepcionista, una momia agria con trato despectivo y enojoso. Al hacer la reserva, pedimos expresamente una habitación doble con camas separadas y vistas al pueblo, e hicimos una segunda comprobación de la reserva telefónicamente y todo estaba confirmado. Y justo!! Al llegar al hotel y ver la habitación, unos llevamos la sorpresa que las vistas al pueblo brillaban por su AUSENCIA, y además solo disponía de UNA cama. Obviamente, se lo comunicamos a la momia agria, y su capacidad de resolución también brilló por su ausencia….. y lo justificaba diciendo que para una noche que nos íbamos a quedar no se molestaba en separar la cama!. Afortunadamente, el hombre del hotel, muy amable, se ofreció a separarlas y complacernos, aunque solo fuera en eso…..
El buffet era normalito y frio. Eso si, la momia agria te lleva a la mesa un croissant con mantequilla sin preguntar si lo quieres, y si no lo aceptas, refunfuña y se cabrea. HAY QUE JODERSE!!!!!
Como veis, solo puedo recomendaros que os alojéis en otro hotel.
Un saludo.
- Belvedere Hotel San Gimignano