Es un amplio departamento en dos plantas, adaptado para brindar alojamiento. Cuenta con pocas habitaciones, pero todas muy amplias y con baño privado pequeño adicionado con construcción en seco.
Posee un estilo decorativo demasiado recargado para mi gusto.
Está atendido por sus dueños. El ambiente es muy tranquilo. El horario de recepción es de 9 a 21 hs. Luego cierran (atienden teléfono y timbre), por lo tanto hay que manejarse con la llave de calle, de manera independiente.
No sirven desayuno.
Muy buena ubicación si se va con vehículo propio, porque está fuera de la muralla (dentro de la muralla está prohibido estacionar) pero cerca de la Puerta Camollia, una de las entradas al centro histórico.
El hotel no posee parking, pero se puede estacionar (cosa difícil en Siena) en una callecita sin salida lateral.