Gran villa hermosa, con jardines increíbles no parece de estar en Siena allí adentro, me encanto que se situara a las afueras de Siena para poder vivir las dos realidades. Nuestra habitación era grande y lujosa, con el confort de quien viene sin ser preparado (cepillo dientes, chancletas...). Tuvimos problemas en el aeropuerto con nuestras maletas y en la recepción fueron muy amable en ayudarnos. El desayuno delicioso y la señorita muy cordial.
Nos gustó mucho el restaurante, la presentación y el servicio fueron impecables. Todo muy limpio y agradable se los aconsejo. Calidad y precio óptimo.
- Patrizia Hotel Siena
