Me alojé en el hotel Monna Lisa con mi sobrino 11 años para una noche, ya que queríamos ver la ciudad natal de Leonardo da Vinci. Nos quedamos encantados con el hotel, su decoración estrafalaria lleno de toques personales, la limpieza, un tamaño amplio de habitación con dos camas individuales y el balcón, personal acogedor que nos dio información local estupenda y hasta se desvivieron por nos llevó a la casa de Leonardo (3 km) ya que hay otro camino de llegar hasta allí! Se sentía como un hogar lejos de casa. Lo recomiendo mucho este hotel.