Hemos estado 2 noches en este hotel. Viajábamos con nuestras 3 hijas y mi suegra, teníamos reservadas 2 habitaciones triples; pero nuestra sorpresa fue que al llegar nos dicen que una de nuestras habitaciones no la tiene porque la familia que estaba en ella habían decidido quedarse una noche más y que nos daban 1 triple, 1 doble y 1 individual. Tuvimos que insistir mucho para que lo solucionaran y al final añadieron una cama supletoria en la habitación doble; pero les costó entender que nuestras hijas de 11 años eran pequeñas para dormir solas y nosotros no queríamos dormir separados cuando teníamos una reserva confirmada de 2 triples. Se justificaron diciendo que creían que éramos 6 adultos, cuando al hacer la reserva especifique incluso las edades de las niñas por si hacían descuento.
Una vez solucionado el problema, todo fue bien. El hotel no es nada del otro mundo pero es acogedor y las habitaciones son amplias y bonitas. El ruido de la calle no nos molestó aún estando delante de la estación. El desayuno es un poco justo para nuestro gusto, pero correcto y los croisants muy buenos.
Nosotros elegimos este hotel por la situación justo enfrente de la estación, porque el segundo dia queríamos coger un tren muy tempranito y fue muy práctico. La zona está llena de restaurantes de todas las nacionalidades, sobretodo os recomendaría "Le Petit Chalet" que es de comida suiza donde comimos tres estupendas fondues : de queso, de carne (que la llaman xina) y de chocolate. Está dos calles más abajo paralelas a la del hotel.
- Les Arcades
- Les Arcades Hotel
