Estuve sólo una noche, y menos mal, porque la habitación era enana, y las camas eran cortas! Yo mido 1.65 y me daban los pies en la parte de abajo de la cama, que era como una tabla de madera, y tuve que estar toda la noche encogida; mi chico, que mide 1.83, imaginad la noche que pasó. El baño era normal, con detalle de albornozo y zapatillas.
El hotel en general es muy romántico, estaba adornado con motivos navideños, y era muy acogedor; la ubicación, buena, en una zona tranquila, a 5 minutos a pie del centro.
El desayuno bien, sin excesos, pero básico: pan, mantequilla, algún bollo, mermeladas, y quesos; suficiente.
Si vas con coche, tienen el detalle de llevártelo al parking; no es del hotel, hay que pagarlo ( 25CHF el día ), pero te desentiendes de coche, porque es las ciudades suizas aparcar es súper complicado.
Lucerna una pasada de ciudad, romántica 100%.
- Romantik Hotel Lucerne
