Este hotel tenía unas vistas preciosas de la ciudad y del lago. El servicio era satisfactoria en el hotel, el restaurante y el bar. El personal era educado y servicial con respecto a los destinos turísticos locales. Las habitaciones del hotel con vistas al agua acompañados por el ruido constante de las gaviotas temprano al mar en la mañana. Al hotel le faltaba el acceso a Internet.
- Beaulac Hotel Neuchâtel
