¡Disfruté de mi estancia en este hotel. El personal que con el que traté era, con una excepción, muy simpático y servicial. La habitación estaba muy limpia y agradable, aunque un poco básico —por ejemplo no había tetera. El hotel era interesante, con un estilo poco usual que parecen dirigida a grandes apostadores hacia los entusiastas al aire libre de deportes, y tenía un número de habitaciones bonitas en que para sentarse y tomar un café o una bebida. Los desayunos eran muy buenos, al ser un buffet de cruasanes, pan, carne, queso, café, zumo de naranja y así en. No se me ocurre nada malo serios a este hotel y me alojaría allí de nuevo. El hotel estaba situado en las afueras de la ciudad y así que a 15-20 minutos a pie era que se requieren para llegar a la ciudad.
Sin embargo,fue sorprendido de que el propietario, Beni era un tanto frío y apática porque nos fuimos - no sonríen, no lo era tu estancia" ni nada de eso.
Pero, en general, una estancia agradable.
- Lauberhorn Hotel Grindelwald
