Nos hemos estado alojando en este hotel pequeño genial cada año desde 1999 lo cual habla por sí mismo! Situado en el centro de Grindelwald a unos 5 minutos a pie de la estación de tren y es ideal para vacaciones en verano y en el invierno. El alojamiento es de una cama y desayuno a base y las habitaciones son muy limpias y acogedoras. a la parte de atrás habitaciones ofrecen spectaular vistas de la parte norte cara de la Eiger y son muy tranquilas y incluso carretera que daba las habitaciones no son ruidosas, ya que Grindelwald es generalmente tranquilo durante la noche. La unos anfitriones Robert y Monika es muy amable y habla varias amable y nos hemos tenido nunca ningún problema durante nuestra muchas visitas. Muy recomendado!
