La situación es de diez si vas a coger el tren más de una vez para ver otras ciudades, está mucho más cerca de la estación de lo que parece. La zona es muy buena y está a 50 de los restaurantes y tiendas así que no te llega el ruido pero estás al lado. La limpieza es muy buena y está todo nuevo, mi triple tenía un tamaño normal con tres camas individuales, pero he visto otras más grandes y la cuádruple enorme. El desayuno más que suficiente para ser un hotel sencillo, con fruta, huevos cocidos, bollería y embutidos.
Mi baño tenía ducha que para mi madre es mejor y había secador y geles.
El único pero que le pongo es que hizo calor en la ciudad y a menos que pusieras toda la noche el ventilador de pie que tienen en la habitación hacía bastante calor. La costumbre de poner siempre edredones en las camas te hacía o quitártelo del todo o desenfundarlo y dormir con la funda.
Me pilló un festival musical de tres dias con cerca de medio millón de personas armando follón y si llego a coger cualquier otro hotel a lo largo del río no duermo hasta las cinco de la mañana.
Una advertencia, para llegar a este hotel no hay cuesta, pero justo los de detrás el Confort y el Leoneck tienen una escalinata de narices aunque el tranvía 10 desde la estación te deja en la puerta.
Había dos ordenadores de pago para usar internet y la posibilidad de imprimir que me vino genial para sacarme la tarjeta de embarque.
- Bristol Hotel zürich
