Se podía ser un decente y bien situado hotel en Zurich sin embargo el ruido por que venía de los bares o la limpieza de la calle que está prácticamente imposible para dormir en la noche y relajarse durante el día. La recepción combinado con un bar no ser atractivo para mí. Me pareció raro registrarnos con un camarero. En el nada especial todo por el precio que te tienes que pagar.
- Limmatblick Hotel zürich
