El hotel está ubicado fantásticamente, a minutos de la estación de tren y a diez minutos a pie del lago. Las habitaciones eran bastante chicas pero confortables, con buenas duchas. ¿Por que será que la mayoría de hoteles suizos tienen dos camas de soltero unidas formando una cama doble? La habitación que ocupábamos miraba a la calle peatonal en la parte de atrás. Si eres de sueño liviano esto te puede incomodar, especialmente porque ahí cerca hay muchas tabernas. El pequeño desayuno bufé era bueno y servido hasta las diez de la mañana.
- Limmatblick Hotel zürich
