Hotel situado en el centro, cerca de todo. Las instalacines son correctas, limpio y moderno. Las habitaciones agradables, de dimensiones correctas y con todo lo necesario. El desayuno suficiente y atendido por una amable camarera.
La recepción suspende, son antipáticos, no ayudan nada, no conocen la geografía del país, parecen becarios de alguna escuela de hostelería de segunda regional. Nunca hay nadie visible en la recepción, siempre andan por algún rincón desconocido. Ni una sonrisa, ni una palabra amable que no sea estrictamente necesaria. ¿carácter suizo? lo dudo son todos de origen lejano.
El restaurante abre por la noche para la cena, pero es caro y con una carta muy limitada, casi todo lo relacionado con el queso suizo, Fondue y raclette. La raclette mediocre y cara, evitarlo y no os dejeis seducir por el olor, que inunda el hotel por la tarde.
Por cierto, al pagar con la Visa te ofrecerán hacerlo en francos o euros, hazlo en francos porque el cambio que te ofrecen es muy sospechoso, no digo más.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.