Este es un hotel verdaderamente adorable. Somos una familia de tres y nos hospedamos aquí por tres noches en octubre. Al llegar nuestra habitación no estaba lista pero nos ofrecieron un vale de una copa para cada uno para disfrutar mientras esperábamos. La habitación era preciosa, muy grande, con un hermoso balcón mirando calle arriba y el lago mas allá. Las camas tienen un mecanismo automático y la mía no funcionaba, pero me olvidé de avisarles. A la mañana siguiente cuando íbamos a salir después de nuestra primera noche, la recepción me informó que el motor nuevo había llegado ¡y me preguntaron si les permitía instalarlo! Por tanto en mi segunda noche ya funcionó. El personal de la recepción fue muy profesional, cordial y dispuesto a ayudar. Las habitaciones eran espaciosas, hermosamente equipadas y las camas eran bien cómodas. Ésta fue la mejor estancia de nuestro viaje de seis semanas por Europa.
- Ambassador Hotel zürich
