Se trata de un hotel cómodo y práctico. Su situación en plena naturaleza es inmejorable, estando cerca de Bélgica y Alemania. Su proximidad con Maastricht hace de él un buen sitio para combinar ciudad y naturaleza.
Las habitaciones eran correctas, el desayuno muy bueno. Lo mejor: el horario de la piscina cubierta: de 7 de la mañana a 11 de la noche.
- Golden Tulip Epen
