No es una muy agradable estancia porque mucho demasiado caro.
Pagamos 82 euros para una habitación muy pequeña, no había bañera ni inodoro con baño privado.
No hay cristal doble, así que es como dormir en la calle tan transparente son los ruidos de los transeúntes, ciclistas, coches y campanas iglesia temprano en la mañana. El baño era muy pequeño, pero la ducha está bien (estoy sorprendido que no han convertido en una habitación) El mini la habitación estaba limpia pero nos sentimos engañados ya que nos alojamos en el Liège vacaciones en última semana por sólo 60 euros.
