Estuvimos alojados en la Suite N.Y., que es un miniapartamento de una típica casa holandesa, que además tenía una cocina totalmente equipada. Para resumir, dado que la relación calidad-precio de los hoteles en Amsterdam es regular, este no se desmarca de ello, os comento lo bueno y lo malo del mismo.
Lo malo: Casa antigua, suelos y techos de madera, ventanas antiguas de guillotina con lo que los ruidos están presentes con facilidad, la suerte es que está en una calle muy tranquila. No tiene armario para guardar la ropa, solo unas perchas en una barra. El baño es un poco lúgubre, está pintado de gris oscuro y no tiene bañera. La escalera de acceso es complicada aunque esto ya lo comentan en la web.
Lo bueno: Buen desayuno. La dueña muy amable y buena atención en general. Muy buena situación, está muy cerca del barrio de Jordaan con lo que se puede comprar en los mercadillos y tiendas de todo para comer en el apartamento. Nos cobraron menos por ser dos en vez de tres, lo que es un detalle.
