Nos encantó la estancia en este bed and breakfast. El trato por parte de los dueños fue excelente y en resumen es como alojarse en casa de una familia holandesa, lo cual le suma encanto a la estancia en Amsterdam. A mejorar podría añadir que arreglaran la puerta de la habitación verde ya que no se puede cerrar al tener el pestillo roto.
El desayuno muy abundante.
