Familia con dos hijos pasamos tres fabulosos días en Amsterdam este pasado mes de agosto y, en gran medida, gracias a la hopitalidad y ayuda recibida por parte de esta entrañable pareja propietaria del B&B. La ubicación no puede ser mejor. Nosotros cogimos el autobus desde el aeropuerto que te deja a escasos 500 metros de la casa en una céntrica zona; a la vuelta igual. Nada más llegar te sientas con ellos y te proponen gran diversidad de alternativas y opciones que se adapten a tus plopósitos. Las habitaciones grandes y limpias. Los baños enormes y luminosos. La cama de matrimonio enorme y cómoda. Muy tranquilo. Alquilamos dos tandem en una casa de alquiler próxima a la casa siguiendo su recomendación a muy buen precio que nos permitió "trillar" la zona centro de Amsterdam. No os planteeis manejar coche; además de ser muy complejo, los parkings resultan carisimos (6 euros/hora en la calle!)...y las multas estratosféricas. Nos ofrecieron su propio portatil para efectuar reservas para visitas a museos con antelación. Bueno, y ojo a los desayunos! Te hacen lo que les pidas (tortitas, huevos revueltos, fruta excelente, tostadas,...y puedes repetir!). Es importante cargar bien las pilas antes de salir. Después de dejar Amsterdam estuvimos una semana más en una granja al sur de Holanda...pero eso ya es otra historia...eso sí, igual de entrañable y recomendable. VOLVEREMOS!
