En el puente de mayo de 2006 fuimos tres parejas a este hotel. Fue nuestra elección debido a los altos precios de los hoteles del centro y a la confianza que nos daba que fuera una empresa española.
Pues bien, el hotel está a 15 minutos andando (a buen ritmo) del ferry que te lleva a la estación central de Amsterdam. Puede que no parezca mucho pero con lo que se anda haciendo turismo en Amsterdam lo que menos te apetece es darte una caminata como esta para llegar al hotel. Existe un servicio de mini bus que te lleva a partir de las doce del mediodía a la estación central y hasta las doce de la noche te devuelve al hotel. Si queréis aprovechar bien el día supongo que saldréis del hotel antes de las doce del mediodía por lo que os tocará ir al ferrry andando. Además la vuelta en el shuttle service está muy mal organizada. Nosotros nos tiramos un día más de una hora esperando (se supone que el mini bus pasa cada quince minutos) porque el minibus de ese día no llevaba la identificación de NH y debió de pasar por delante de nuestras narices cuatro veces. Además no hay ningún sitio para hacer una cola ordenada por lo que la gente que espera se convierte en una pandilla de buitres al acecho para no quedarse sin uno de los ocho sitios que tiene el minibus.
Por otro lado, nunca había entrado hasta ahora en una habitación de fumador de un hotel que oliera tanto a tabacazo impregnado en moquetas y cortinas. La moqueta estaba llena de quemaduras de cigarro así como las encimeras del baño. De la colcha y del tamaño de la habitación mejor ni hablar.
Por si esto fuera poco no hay nadie en la recepción que sepa una palabra de español. Esto nos indignó bastante porque supongo que un buen porcentaje de los clientes de este hotel son españoles y teniendo en cuenta que la empresa también lo es suponíamos que ibamos a poder tratar con el personal del hotel en nuestro idioma. Pues bien lo único que os vais a encontrar en español en el hotel son las etiquetas de los productos del baño que deben provenir de España.
Además hicimos la reserva por internet y al llegar allí nos pidieron la tarjeta de crédito con la que íbamos a pagar para hacer una copia (supongo que sería para asegurarse de que era operativa). Eso da una imagen muy mala. Si para hacer la reserva se necesita tarjeta de crédito por qué la vuelven a pedir cuando llegamos. Nos dio la sensación de que esto se hizo así por que no eramos dignos de su confianza más que porque fuera el procedimiento habitual. Si vais a pagar en metálico os van a exigir el pago de la habitación por adelantado.
La hora de entrada en las habitaciones es a las tres de la tarde. Nosotros llegamos a las once de la mañana y tuvimos que dejar todas las maletas en la consigna e irnos al centro hasta que nos dieran la habitación sin habernos podido ni siquiera duchar después del viaje.
Si vais a aprovechar vuestra visita a Amsterdam para probar algunas de las ofertas de los coffe shops que hay por toda la ciudad no os alojéis en este hotel. A una de las seis personas que íbamos se le ocurrío fumar un cigarro de la risa en su habitación una noche en la que nos habíamos juntado los seis en su habitación para charlar un rato. Los otros cinco estuvimos fumando cigarros de tabaco (somos todos fumadores de tabaco excepto el que se fumó el cigarro de la risa) al mismo tiempo por lo que la humareda de la habitación era importante pero no nos preocupaba ya que era una smoking room. Cuál fue nuestra sorpresa cuando salíamos de la habitación al encontrarnos con dos empleados del hotel que se disponían a abrir la puerta de la misma porque había saltado la alarma de incendios. Pues bien, sin decir quién era ni qué cargo tenía uno de los dos empleados nos acuso a todos de haber fumado porros dentro de la habitación (sólo había sido uno el que había fumado en su habitación). Además el tío se puso hecho un fiera con mi mujer que era la única que podía mantener una conversación en inglés con él. Nos llegó a tratar de tontos ya que nos quiso convencer de que la alarma detectaba la diferencia entre el humo cannabico y el humo del tabaco. Hombre, por Dios, que tan tontos no somos. Lo que pasó es que lo olió al salir nosotros de la habitación. El tío insistía en que debía revisar la habitación y nosotros nos negamos ya que entendíamos que para eso debería de estar la policia delante. Además no entendíamos que fuera tan grave haber hecho eso en un sitio privado como la habitación de un hotel en una ciudad como Amsterdam. Al final después de amenazarnos con echarnos del hotel le dijimos que no volvería a pasar y nos dejó en paz. Hasta que no le pedimos disculpas no dejo de vocear y ladrar el muy ...
Espero que os haya servido para formaros una opinión sobre este hotel.
Saludos.
- Hotel Nh Galaxy
