La ubicación es genial, pero eso es lo único bueno.
Las habitaciones son increíblemente caras y realmente pequeñas (leed los otros comentarios sobre esto, son ciertos), pero sobre todo, el personal es más que antipático, es deshonesto.
Nos cobraron 19 euros por dos noches de televisión de pago QUE NO USAMOS.
El sistema de televisión de pago de este hotel funciona con una cosita metálica azul que cuelga del llavero y, para poder tener acceso a ella, hay que presionar la cosita amarilla en el televisor.
Bueno, incluso aunque lo hubiéramos hecho (incluso de forma accidental, ya que la cosita azul nunca se separó del llavero introducido en la cerradura de la puerta), nos dijeron que habíamos usado la televisión de pago dos días, porque, cito textualmente “LA MÁQUINA NUNCA MIENTE” (lo que implica que nosotros, los clientes, somos unos mentirosos).
Intentamos hablarlo, decirles que volvieran a comprobarlo, que tal vez su máquina tenía un problema o algo, porque estábamos seguros de que no la habíamos usado, pero siguieron insistiendo en decirnos (en un tono poco amable), que habíamos usado la televisión de pago porque SU máquina les decía que lo habíamos hecho.
Así que, básicamente, nos robaron 19 euros y nos llamaron mentirosos después de que nos hubiéramos gastado 220 euros dos noches en su horrible hotel.
Un hotel cuyo personal trata a los clientes así no merece existir.
¡¡¡¡Evitad este hotel a toda costa!!!!