Es el peor hotel que he estado en mi vida. Viejo, sucio y pestilente. Llegué a las 12 del mediodia muy cansado y como el check in es a partir de las 14h, no me dejaron entrar en ninguna habitación. Tuve que dejar la maleta en la recepción, de cualquier manera, a la vista de todo el mundo (más tarde me di cuenta que allí no vigilaba nadie y yo mismo cogí mi maleta más tarde sin que nadie me viese). Afortunadamente no me substrayeron nada en toda la estancia.
Aunque no está permitido fumar, el acceso a las habitaciones hace una mezcla de olor rancio a humedad y tabaco.
En entrar a la habitación me encontré con manchas de humedad en la esquina de abajo de la cabecera de la cama y las cortinas llenas de manchas de a saber que así como las paredes. No había enchufes accesibles en donde conectar ningún cargador del movil y tenia que retirar un mueble. El baño no tiene plato de ducha, solo un agujero en el suelo, de manera que cuando usas la ducha ya estás perdido, porque ya está todo lleno de agua y no te puedes afeitar ni entrar ni salir tranquilo sin que llenes la habitación de agua. Las paredes son de papel de manera que escuchas todo lo que pasa en las habitaciones de alrededor.
Pero todo esto no es lo pero, lo pero es la calidad del sueño. No hay persionas (como es normal en todos estos paises del norte), pero lo que no puede ser es que las cortinas sean translúcidas y cuando amanece entra la claridad. De manera que en verano que anochece a las 12 de la noche y amanece antes de las 5 ya no puedes dormir. Me he ido despertando cada media hora desde esa hora pensando que ya era tarde.
Por último, el desayuno, bazofía. Embutido rancio, queso pasado, tostadora llena de [--] y mesas sucias, realmente repulsivo.
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