Tan pronto cruzamos el umbral del Hotel, calados hasta los huesos por un aguacero tremendo que nos sorprendió a medio camino desde la Estación Central, brilló el sol: Trato inmejorable de la encargada de recepción, "upgrading" a una habitación amplia, recién decorada y con excelente calefacción a pesar del enorme ventanal que se abría sobre un bello jardín arbolado. El Aadlers ocupa un inmueble situado en una calle sin ruidos con connotaciones victorianas, a dos pasos del Rijksmuseum, del Van Gogh y del Concert-Gebouw lo que evitará hacer colas. Y en la calle paralela, las boutiques de las mejores marcas y una buena oferta de restaurantes. Y todo ello con un precio moderado a diferencia de esos hoteles que, con el reclamo de su cercanía a un canal, fijan unos precios abusivos. En suma, el Aadlers será nuestro hotel en Amsterdam de ahora en adelante.
- Aalders Hotel Amsterdam
- Aalders Amsterdam
- Hotel Aalders Amsterdam
