Se trata de un hogar fuera de casa, muy coqueto, y con muchos detallitos.
Esta muy bien situado, cerca de las zonas mas turisticas pero alejado del ruido.En 10 minutos caminando se llega a la estacion central.
El desayuno correcto,cafe, zumo de naranja, bolleria y fruta fresca. Un poco repatitivo si se esta mas de 3 dias....
Destacar que nuestra habitacion tenia el baño en la parte alta de la misma, chulisismo y ademas teniamos vistas al jardin-patio interior de la casa.
Coincidimos con Vlad varios dias en el desayuno, y muy simpatico y amable.
El chico filipino que prepara el desayuno muy agradable y simpatico.
Lo malo, la limpieza de la habitacion. Solo nos estiraban las sabanas y hubo un dia que ni eso. Las toallas solo las cambian por politica de la casa cada 3 dias.
Es un detalle que nos ha dejado un sabor un poco amargo, ya que teniamos reservado con mucha antelacion este Bed and Breakfast
