La primera impresión al llegar al hostal es la de un centro juvenil con bastante movimiento. La recepcionista que nos hizo el check-in, nos explicó todo perfectamente y fue muy gentil (nuestro inglés es nivel medio tirando a bajo, y por supuesto allí, de spanish nada de nada, aunque no tuvo inconveniente en volver a repetir las cosas hasta que lo entendiésemos).
Una vez subimos a la habitación compartida (de 8 personas en este caso), ya había un grupo de 6 tíos en ella y nos llevamos una no muy grata sorpresa. Maletas por el suelo, ropa por todos lados, camas desechas... y sobre todo ¡¡en una de nuestras dos literas había dormido alguien!! Menos que nosotros no somos demasiado escrupulosos en ese aspecto, y lo primero que hicimos fue bajar a recepción a pedir sábanas limpias. No pusieron problema, y sin dudarlo, se ofrecieron a subir a la habitación a cambiarlas. Nos fuimos a dar una vuelta, pero ya eran las 23h y entre semana a la 1 de la mañana está todo prácticamente cerrado, así que volvimos sobre las 2h. Al rato, llegaron nuestros compañeros de cuarto. Cenaron en la habitación con su respectivo jaleo mientras tratabamos dormir, para madrugar y aprovechar el día siguiente (fue una buena idea la de mi compañero, llevarse una par de tapones para cada uno).
Los desayunos del día están bastante bien en mi opinión, el primero fue una especie de torrija sabor a canela, con mermelada y mantequilla, el segundo tortitas y el tercero tostadas con huevos fritos, bacon y queso, y todo con su respectivo café con leche o zumo de naranja. No es un desayuno buffet del Rich, pero estando incluido en el precio es más que suficiente. Puedes pedir otras cosas pero hay que pagarlas aparte.
La única zona donde se puede fumar (tabaco) en todo el hostal, es en el jardín central, no aceptan drogas y, como buen hostal cristiano que es, los chicos con los chicos y las chicas con las chicas. Ya antes de ir nos llamó bastante la atención el tema de que fuese un sitio "religioso", pero hasta el punto de haber lecturas de la biblia por todas partes y antiguos y nuevos testamentos en todos los idiomas... En fin, nosotros nos lo tomamos bastante a broma, aunque tampoco dimos a conocer nuestra orientación sexual por si acaso...
En nuestra habitación había un lavabo y un espejo y las taquillas estaban en el pasillo, el baño era compartido y estaba en la otra punta de la planta, pero aun así, por lo que pagamos por noche estaba bien y muy limpio. Había calefacción, pero no la pudimos usar porque, por lo visto, nuestros compañeros de cuarto tenían calor y la desconectaban.
El segundo día, mientras desayunábamos, una trabajadora nos dijo que iban a hacer una marcha cristiana por Amsterdam (o algo así entendimos...), en un principio le dijimos que iríamos con ellos, aunque al final lo pensamos mejor, pero hay un "buen rollo" generalizado entre los trabajadores.
En el precio tambien se incluye el acceso a Wi-Fi gratis durante la estancia (solicitando clave diaria en recepción) y hay cuatro ordenadores en la primera planta para poderlos utilizar sin problemas (eso si, algo lenta la conexión).
En definitiva, el concepto que tienen en cuanto a alojamiento se refiere y calidad/precio está muy bien, pero tienes que tener la suerte que nosotros no tuvimos, de compartir cuarto con gente con un mínimo de decencia y respeto. Por otro lado, esto es algo que no depende de la empresa. Si no eres escrupuloso, es un sítio perfecto, piensa si merece la pena pagar más si lo único que realmente vas a utilizar son los dos metros cuadrados de tu cama para poder descansar (con tapones, ¡claro!).
Espero que mi crítica os sirva, saludos.
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