En la parte positiva, la situación del hotel, a 10 minutos caminando de la estación central. En la parte negativa, todo lo demás: mucho ruido a todas horas, paredes ultrafinas, camas incómodas, baño sin bañera ni plato de ducha, y lo peor de todo: el último día llegamos por la tarde al hotel de patear la ciudad y no nos habían hecho la habitación. En recepción sólo nos dijeron, sin ningún tipo de amabilidad, que ya no la podían hacer (eran las 5 de la tarde). Pedimos, al menos que nos cambiasen a otra que estuviese hecha (había libres, era lunes y ya se habían ido todos los ocupantes que habían venido a pasar el fin de semana), pero nos dijeron que era imposible. Les pedimos el libro de reclamaciones y... no tenían. Creo que esto en España es impensable.
- Hotel Rokin Amsterdam
- Rokin Hotel Amsterdam
- Hotel Rokin
