Estoy convencido de que funciona sin licencia, y si la tiene, debería perderla inmediatamente. Los que hayan pasado por el D'Rembrandt sabrán que no se trata de un hotel, sino de habitaciones que se alquilan en lo que parece un edificio particular. Dos hermanas de origen probablemente nigeriano, que viven en la primera planta, se encargan de regentarlo (es un decir).
El edificio se cae a pedazos, pusieron una toalla en el suelo del "baño" (es otro decir) para tapar las baldosas sueltas, las ventanas no se podían cerrar... La lista en interminable. La limpieza de las habitaciones, que también deja mucho que desear, se realiza cada dos días. Las sábanas eran las mismas la cuarta noche que la primera. Por supuesto, el "bed" estaba, aunque de aquella manera, pero del "breakfast", ni rastro. Dicen que si lo pides te cuesta 7,5 euros, pero creo que si alguien lo hiciese, se quedaría con las ganas.
La recepción está en un número de la calle, y las habitaciones (a las que se accede por un bajo comercial que parece ser una peluquería en desuso) en otro distinto. En la recepción no hay nadie, el dueño del local (parecía un Kebap) de al lado se encarga de avisar a las dueñas por teléfono cuando llega alguien.
Tuvimos que pagar por adelantado, sin recibo ni garantías de ningún tipo. Nos costó 250 euros (cuatro noches), y le dimos 300. No conseguimos que nos devolviera los 50 restantes hasta el día que nos íbamos. Largas y más largas, y siempre lo mismo: "no te preocupes, que luego te lo devuelvo".
En fin. Que para lo que nos ahorramos, tampoco vale la pena. Por diez o veinte euros más al día tienes un hotel de tres estrellas que, aunque distan mucho de los que hay en España, al menos se merece el nombre de "hotel".
Si no es imprescindible, yo no recomendaría este alojamiento a nadie.
- Hotel d Amsterdam
- d Amsterdam
