Cogimos este hotel a pesar de los comentarios que habíamos leído de otros usuarios. La razón principal fue por su ubicación (prácticamente en el centro, y la calle de atrás es dónde comienza el barrio rojo), y porque tenía baño dentro de la habitación (algo raro en los hoteles de ámsterdam, dónde normalmente es baño compartido).
Habiamos leido comentarios sobre las empinadas escaleras (a mi personalmente me parecieron graciosas, tan empinadas y diferentes a las que hay aqui en españa, y prácticamente en todos los establecimientos de la ciudad eran asi), sobre que no cambiaban las toallas (fuimos precabidas y nos llevamos las nuestras), la habitación en si estaba limpia, el baño dejaba un poco que desear (la cortina del baño tenía supuestamente dibujos de delfines, pero mas bien estaba negra, y el olor que desprendía mejor no lo describo).
Las camas son pequeñas (de 80), pero comodas. Cada vez que alguien abría una puerta del hotel se escuchaba completamente, las paredes son muy finas. Nuestra ventana daba a un patio interno cercano a la calle trasera donde había un pub y se eschuchó la música casi hasta las 3 de la mañana durante el viernes y el sábado.
Pero bueno, resumiendo, para visitar la ciudad y solo ir a dormir y a ducharte, está pasable.
- Hotel Ben Amsterdam
- Ben Hotel Amsterdam
