Hotel con habitación y baños muy amplios y limpios. Está delante de la estación de tren, con lo cual es muy céntrico, y a la vez muy silencioso durante la noche. El desayuno está muy bien y muy variado. Para acceder a la habitación desde la habitación parece un laberinto y los pasillos huelen a comida, ya que el hotel también tiene restaurante. Wifi gratis en la habitación. El bus 33, que para delante del hotel, te lleva al puerto para coger el barco a la isla de Texel.
