Es hotel es totalmente recomendable. Está situado a las afueras de Enschede muy cerca del Arke Stadium y de la estación de tren en el comienzo del campus de la universidad de Twenty. La zona es boscosa y muy tranquila para dar largos paseos a pie o en bicicleta. Se puede llegar al pueblo rápidamente en autobús que para en la puerta o en tren.
El hotel es de estilo rústico, las habitaciones son duplex. En la parte de abajo se encuenta el salón y el baño y arriba la habitación. Quizá la única pega es que la escalera es un poco mala para gente mayor o con problemas de movilidad. Estaba muy limpio, las camas comodísimas, la gente del hotel atentísimos y amables como casi todos los holandeses. Tiene restaurante en el propio hotel. Nosotros cojimos el desayuno incluido, es buffet y muy bien. Tiene unos comedores enormes y terraza en el jardín. En resumen, si vais a este pueblo o a la zona escojed este hotel, no os arrepentireis.
