Mi estancia coincidió con la Nochevieja y Año Nuevo pasados (2010-11) y mi conclusión es que se trata de un ex 5 estrellas (década de los 80-90) hoy, más bien, un 4 estrellas. Se trata de un imponente y moderno edificio, muy bien situado en la ciudad, que poco a poco se va renovando (lobby, restaurantes, algunas habitaciones...) pero que no llega a las exigencias de un 5 estrellas de hoy. Esto no quita para que el hotel, especialmente si se consigue alguna buena oferta, esté estupendo. Al ser un gran edificio, con muchas habitaciones (el mas grande de Bruselas) no es un hotel personalizado, ni con encanto, ni bonito. Es más bien un gran hotel, capacitado para mucha gente, con muy buen servicio e instalaciones en mejora. Es un tanto impersonal, muy de los grandes hoteles USA, pero es realmente recomendable por diferentes razones: por las vistas en las habitaciones altas, por el lobby y los restaurantes que están muy cuidados y renovados, por el gimnasio, sauna y la piscina (algo pequeña) con vistas de la planta 30 (abierto hasta las 10 pm), por la gran cantidad y calidad del desayuno buffet (variado, al detalle, suculento y rico), por la gran cantidad de personal del hotel que existe y su prorfesionalidad y por su perfecta ubicación en la ciudad a un paso de todo. Las habitaciones realmente son muy espaciosas aunque la decoración no es muy acertada, las camas son iiiinmensas (cada individual es en realidad una de matrimonio o mayor) con almohadas variadas y sábanas y colchas comodísimas con tejidos naturales, con muchos cajones y armarios y un minibar (muy caro) bien surtido. El aseo es verdad que en la grifería es anticuado pero el chorro de agua de ducha y baño es impresionante. Lo peor de las rooms son las TVs que son aún de las antiguas pero es suficiente, la calefacción es buena en invierno y se puede manualmente mejorar a gusto del cliente. Buen servicio de limpieza y en general muy buen trato por parte de los profesionales del hotel.
Finalmente los ascensores son numerosos y muy rápidos y hay varios restaurantes aunque el buffet se suele servir en la planta 1 (les recuerdo que el buffet, aunque caro, es realmente magnífico). Algunos salones y estancias han de ser renovados no por nada sino porque se han quedado algo anticuados, esto es lo que le hace no llegar a 5 estrellas.
El lobby es muy completo aunque siempre hay mucha gente, es un hotel con muchos clientes, aunque esta cantidad de gente no se percibe en las habitaciones en las que, por cierto, la insonorización es realmente perfecta (no se oye un ruido y, en mi caso, apenas de las habitaciones anexas a la mia).
En resumen, un gran hotel en tamaño, antiguo 5 estrellas hoy, pendiente de renovación, más bien un 4 estrellas, muy recomendable por su practicidad, servicio y ubicación (al lado del Jardin Botánico, a un paso de la Grand Place, con boca de metro a unos metros, taxis...).
Existen varios tipos de habitaciones y de decoración en ellas, es importante elegir bien lo que se desea y pedirlo si puede ser. Las habitaciones de la clase Club son muy recomendables, como en general todo el hotel.
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