Un amigo nos había mencionado su estancia en este hotel y nos lo recomendó. ¡Nos encantó! Mucho más parecido a una casa familiar que a un hotel. Recibimos una atención muy personal y muy calurosa ...y tuvimos la gratísima sorpresa de ser acogidos en español e instantáneamente obsequiados con un batido de guanábana fresco!!
Las habitaciones son todas amuebladas con gran fantasía y mucho gusto. Dejamos volar la imaginación y nos pareció ser protagonistas de una aventura de Tintín o del detective Hercule Poirot.
Además, el hotel está impecablemente mantenido, mención especial para los desayunos caseros con pan fresco (hecho personalmente por la anfitriona), croissant crujiente y lujo de mermeladas.
Ubicación céntrica muy conveniente (10 mn de la estación del sur). Excelente relación calidad-precio.
No se fijen en las críticas negativas completamente injustificadas. Si buscan el ambiente hich-tech de un hotel internacional globalizado y sin personalidad, vayan al Mariott o al Sheraton!
Pero si aprecian la autenticidad, el calor humano y una atmosfera familiar, no se lo pierdan. Nosotros ya estamos planeando volver en la primavera..
- Les Bluets Brussels
- Les Bluets Hotel
