Pasé 5 noches en este hotel
El hotel se encuentra situado frente a un parque y la preciosa Basílica del Sagrado Corazón. La planta baja es una cafetería muy agradable donde se desayuna, se merienda y se cena bastante bien.
El personal es muy agradable. Algunos de los recepcionistas hablan español perfectamente.
Las habitaciones, o al menos la que a mi me tocó, no era muy grande pero era bonita y las vistas espectaculares. Una ventana al parque y la otra directamente a la basílica. Aunque fuera hacía mucho frío la calefacción era potente y a veces tenía incluso que apagarla.
Las camas cómodas, el armario bastante grande y la limpieza regular. Había bastante polvo debajo de la mesa. Y un día que tardamos 10 minutos en desayunar, nos encontramos con la habitación ya hecha al subir, lo cual demostraba que lo único que habián hecho había sido estirar las sábanas. Espero que entre cliente y cliente limpien mejor.
El cuarto de baño, sin ser gran cosa, era suficiente. El único fallo es el mismo que he visto en todos los hoteles económicos de Francia. No ponen cortinas en las bañeras, con lo cual ducharse sin inundar el baño es tarea difícil.
El entorno es agradable, tranquilo y parece seguro.
El problema más grande que tiene este hotel es la comunicación. Está situado a unos 15 minutos andando de la parada de metro (Simonis) más cercana (y en cuesta). Preguntamos en recepción si no había un autobús u otro medio más cómdo de llegar al centro y nos dijeron que no, que el metro era lo único. El trayecto se hace bien por las mañanas, que vas descansado y es cuesta abajo. Pero cuando vuelves al hotel por la noche destrozado y tienes que andar 15 minutos cuesta arriba, se hace un poco duro. No se lo recomiendo a quien tenga algún problema de movilidad o a personas mayores con dificultades para andar.
Desde la estación Simonis hasta el centro de Bruselas son unos 10-15 minutos (7 paradas de metro).
Muy cerca del Hotel, entre éste y el metro, se encuentra la fábrica de Godiva, donde hay una tienda "Outlet" en la que los precios son ligéramente más bajos. De todos modos, indicar que Godiva no es belga. Era francés y ahora americano. Hay otras chocolaterías genuínamente belgas como Neu Haus.
Si vas en coche es muy fácil aparcar por ese barrio. Hay sitios a patadas. Sin embargo creo que el estacionamiento es de pago, aunque no estoy completamente seguro.
- Frederiksborg Hotel Brussels