Encontramos el hotel en la guía Lonely Planet. Costó un poquito encontrarlo, en parte debido a que tuvimos que andar por gran parte del centro de Brujas ya que había una carrera de coches Big-Foot y los autobuses no nos podían dejar más cerca. Vimos muchos hoteles que estaban incluso más cerca de las atracciones turísticas, pero la ubicación de este era muy buena. La habitación era pequeña pero estaba fenomenal. Las vistas desde la ventana no tenían nada de especial. El desayuno era magnífico. Se tardaba bastante tiempo en llegar andando a la estación de tren, pero en conjunto no tuvimos ninguna queja. Nosotros sólo teníamos incluido el desayuno. Nos dimos una cena extraordinaria en un pequeño restaurante francés llamado Calis.
- Botaniek Hotel Bruges
