Este hotel, que lo lleva una familia, son varias casas clásicas de 1800 unidas en una sola. Yo pediría que me pusiesen en el lado del jardín. Se encuentra en una calle tranquila muy cerca de Markt y de cosas que hacer. El aparcamiento es limitado así que hay que reservar plaza. El desayuno es bueno y lo sirven en un comedor con lámparas de araña. El hotel quizás podría tener menús de restaurantes y mapas disponibles. El jardín es muy silencioso excepto por los pájaros cantando. Las plantas superiores tienen vistas a los tejados. La guía de Rick Steve recomienda este hotel, pero hay muchos hoteles encantadores en Brujas. Sale bien de precio, 99€.
- Patritius Hotel Bruges
