Tenemos un recuerdo agradable de este hotel de Brugge.La recepción fue correcta y acogedora,y ya nos indicó que el desayuno se debe tomar en el hotel que está justo enfrente.Supongo que se trata de una misma familia que regenta los dos hoteles.Pero esto no es ningún inconveniente,y cruzamos cada mañana la calle para ir a desayunar.Desayuno buffet,bastante variado,en una sala muy bien decorada y cálida,con mucha luz,y cuando estuvimos nosotros,nos atendió una señora muy agradable,interesada por saber de dónde veníamos,qué visitábamos,etc.
La habitación era muy espaciosa,el mobiliario basatante sencillo,pero suficiente para poder recoger bien todo lo que traemos en las maletas,que para mí,es importante ( espacio,estantes,colgadores,etc....muy bien).El baño grande y con todo lo necesario y muy limpio (elemental).
Grandes ventanales que te recuerdan que estás en un edificio característico e histórico.
- Het Gheestelic Hof Hotel
