Nos dimos unas vacaciones antes de Navidad y nos alojamos 4 noches en el hotel Salvators. Volveríamos encantados. Desde el momento en que llegamos el personal fue realmente servicial y nos dio mapas e información sobre dónde encontrar los mejores mercadillos de
Navidad. El hotel está a unos 10 minutos de la estación de tren (el parking allí cuesta 2,50€ al día), y a 5 minutos paseando de Markt. Nuestra habitación daba a la catedral, una maravillosa vista con la que despertarse cada mañana. La habitación tenía mucho carácter, era muy acogedora y estaba limpísima, y el baño contaba con una fantástica ducha ¡que incluso tenía como luces de discoteca! El hotel te ofrece un desayuno buffet abundante: panes surtidos, fiambre, quesos, cereales, yogures, etc...una manera genial de prepararte para pasar el día deambulando por la ciudad. La sala de estar era comodísima, tenía un fuego y mucho sitio para sentarse. Había un barecito, y tomarte algo en frente del fuego resultaba una forma muy acogedora de acabar la noche. Tal y como han dicho en otras críticas, el sitio web del hotel no le hace justicia, el edificio en sí tiene mucho carácter y el personal es muy amable. El gato del hotel, Speedy ("el rápido"), también es todo un personaje, y si tiene la oportunidad, ¡¡tratará de meterse contigo en la habitación por la noche!! ¡Le han puesto un nombre muy apropiado!
- Salvators Hotel Bruges
