No sé, quizás esperaba demasiado después de haber leído los comentarios aquí. Las cosas buenas fueron: el personal servicial y simpático, la cercanía hacia el puerto deportivo y lo cerca que estaba de la ciudad y de la playa.
Tal como lo sugerían en el sitio, pedí una habitación en la parte trasera del hotel, ya que la carretera frente al hotel era bastante ajetreada. La habitación estaba un poco pasada de moda y no tenía terraza.
Por favor, tengan en cuenta que como el hotel está construido muy cerca de la ladera, la vista de nuestra habitación era de una pared hacia el patio, en donde secaban la ropa lavada. Pero al menos quería decir que no había tanto sol entrando en la habitación, por lo que se mantenía más fresca. Y era útil, ya que nuestra habitación no tenía aire acondicionado, sólo un abanico para enchufar. El cuarto de baño era de buen tamaño y estaba limpio, pero también había alambres al descubierto sobre la puerta, en donde alguna vez estuvo una lámpara. Además, el agua del baño estaba roja / anaranjada, pero eso quizás nos sirvió para nuestro bronceado. También debo mencionar que el hotel está al lado de una fábrica abandonada empacadora de pescado, que tenía una gran chimenea que estaba tan inclinada ¡casi como la torre de Pisa! ¡No puedo creer que nadie lo haya mencionado antes!
Para terminar, disfrutamos de nuestras vacaciones, el personal era increíble, pero a las habitaciones les vendría bien un poco de actualizaciones, y la fábrica de al lado necesita ser derribada.